Lily Garafulic Yancovic es una de las escultoras centrales del arte chileno del siglo XX. El Museo Nacional de Bellas Artes la sitúa, junto a Rebeca Matte y Marta Colvin, entre las tres escultoras más importantes del país. Nació en Antofagasta el 14 de mayo de 1914, hija de padres croatas, y creció cerca del trabajo de su hermano, el arquitecto Andrés Garafulic. Murió en Santiago el 15 de marzo de 2012.
En 1934 ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Estudió dibujo en el taller libre de Hernán Gazmuri y escultura con Lorenzo Domínguez, de quien fue ayudante en 1937. Poco después viajó a Europa y conoció al escultor rumano Constantin Brancusi, un encuentro que la Facultad de Artes de la Universidad de Chile describe como un quiebre: Garafulic se acercó a la abstracción y tomó distancia del modelo de su maestro chileno. Las fuentes no cierran el año exacto de ese viaje en una sola fecha, así que basta con situarlo a fines de la década de 1930.
Recibió la beca Guggenheim y entre 1944 y 1945 vivió en Nueva York. Entró a la New School for Social Research, fue alumna del escultor José de Creeft y estudió grabado en el Atelier 17 de William Hayter. En 1947 la Universidad de Chile la becó para viajar a Europa y Medio Oriente y aprender la técnica del mosaico en la escuela de Rávena, Italia. A esos viajes se sumaron estadías en Perú, Bolivia e Isla de Pascua. La Facultad de Artes fecha el viaje a Rapa Nui en 1959 y lo recuerda como un antes y un después en la obra.
Docencia, museo y premio
Desde 1947 enseñó en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, primero como profesora suplente de la cátedra de escultura y, desde 1951, como profesora titular. Formó a escultores como Sergio Castillo, Matías Vial, Raúl Valdivieso, Wilma Hannig, Alfredo Portales y Francisco Gazitúa. En 1997 la universidad la nombró profesora emérita. Esa labor de taller, sostenida por décadas, pesa tanto como las piezas: buena parte de la escultura chilena de la segunda mitad del siglo pasó por su clase.
En 1973 fue nombrada directora del Museo Nacional de Bellas Artes. La Facultad de Artes la señala como la primera mujer en ese cargo. Su gestión duró hasta 1977. De esos años queda la creación del Laboratorio de Restauración y Conservación de Obras de Arte del museo, que funcionó hasta octubre de 1982, cuando se creó el Centro Nacional de Conservación y Restauración de la DIBAM. El dato importa porque muestra una artista ocupada del cuidado material de las colecciones, no solo de su propia obra.
Los premios empiezan temprano. En 1936 obtuvo el tercer premio de escultura del Salón Oficial. En 1941, el primer premio de escultura del Salón Oficial del IV Centenario de Santiago. En 1945, primer premio de escultura del Salón de Verano de Viña del Mar y primer premio de dibujo y grabado del Salón Oficial. En 1952, primer premio de escultura del Salón Oficial, y en 1953 el primer premio de honor del LXIV Salón Oficial y un premio en la Bienal de São Paulo. En 1961 recibió el premio Rebeca Matte de escultura en Viña del Mar. En 1963, mención honrosa en la IX Bienal de São Paulo. En 1985, el premio del Círculo de Críticos de Arte. En 1992, el premio Rebeca Matte del Ministerio de Educación. En 1995, el Premio Nacional de Artes Plásticas, también consignado como Premio Nacional de Arte.
Dónde está la obra
Hay escultura suya en el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo de Artes Visuales, el Museo de San Francisco, el Museo Histórico Nacional, la Asociación Chilena de Seguridad, el Palacio de La Moneda, el paseo de esculturas de La Serena y la Universidad de Talca, entre otros lugares. Fuera de Chile, el catálogo menciona el edificio de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual en Ginebra y el Instituto de Arte Contemporáneo de Lima.
Después de su muerte, la familia donó parte de su biblioteca a la Biblioteca del Museo Nacional de Bellas Artes. En 2013 la Universidad de Talca recibió 65 esculturas de la colección particular, que pasaron a la colección patrimonial de esa casa de estudios. En 2014, al cumplirse cien años de su nacimiento, el Museo de Arte Contemporáneo presentó Lily Garafulic 100 años y el Museo Nacional de Bellas Artes mostró obra gráfica bajo el título Cuerpos vitales.
Garafulic no es pintora de caballete, y por eso su perfil vive al lado de las pintoras chilenas sin confundirse con ellas. En el mapa de las mujeres artistas chilenas ocupa el lugar de la escultura moderna: piedra, volumen, mosaico y una docencia larga en la Universidad de Chile. Quien llegue desde una búsqueda por su nombre encuentra aquí esa trayectoria, y puede seguir hacia Matilde Pérez, que también cruzó pintura y volumen, o hacia la pintura disponible hoy en pinturas, el óleo sobre tela de Marcela Pedrosa desde Concepción.
Este perfil responde a la búsqueda por su nombre y no vende su escultura. El índice está en artistas chilenas. Las piezas en gres de Marcela Pedrosa están en esculturas. El texto sobre esa cerámica en Concepción está en cerámica artística en Concepción.