Celia Castro

Pintora de Quillota, una de las primeras profesionales del país. Nació en 1860 y murió en Viña del Mar el 11 de junio de 1930.

Celia Castro nació en 1860 en Quillota y murió el 11 de junio de 1930 en Viña del Mar. El Museo Nacional de Bellas Artes la presenta como una de las primeras pintoras profesionales de Chile y como la primera mujer pensionada en la historia del arte nacional: a principios de 1901 el Estado le dio una beca para estudiar en Europa. Junto a las hermanas Magdalena Mira y Aurora Mira, forma el grupo de pioneras que la prensa de los salones ya miraba con atención a fines del siglo XIX.

Los primeros estudios los hizo en Quillota, con Juan Francisco González. En Santiago entró a la Academia de Pintura. Estudió con el pintor alemán Pedro Ohlsen y llegó a ser una de las alumnas más destacadas de Pedro Lira. Con Lira viajó a Francia en 1889 para la Exposición Universal de París, donde obtuvo tercera medalla. Ese premio está en la lista oficial de distinciones, al lado de otros más tempranos: en 1884, medalla de segunda clase en Santiago y medalla de primera clase en Valparaíso; en 1887, primera medalla de dibujo y primera medalla de pintura; en 1888, tercera medalla en la Exposición General, diploma especial de honor acordado por los artistas y premio aplauso del jurado.

La beca de 1901 la llevó de nuevo a Europa. Estudió en el taller de Jean-Paul Laurens, en la Académie Julian de París. Expuso en salas parisinas, entre ellas el Salón de la Société des Artistes Français en varios años de la primera década del siglo XX y de los años veinte, y participó en concursos de la Académie Julian. Volvió de manera definitiva a Chile en 1927 y se instaló en Valparaíso, donde abrió un taller. Entre sus alumnos el museo nombra a René Tornero, Jim Mendoza, Chela Lira y Roko Matjasic. La pensionada que se fue a aprender volvió como maestra.

Qué pintaba

El catálogo resume la obra en tres géneros: retrato, paisaje y naturaleza muerta, con un acento especial en este último. El Bodegón de calabazas y el Retrato de mujer (100x130) son de Marcela Pedrosa, no de Castro. Están en bodegón al óleo y en retratos al óleo. En 1896 recibió el premio de género del Certamen Edwards y el premio del Certamen Maturana, ambos en el Salón Oficial. Participó en salones oficiales de Santiago de forma casi continua entre 1884 y 1897. Una tela que el museo sigue mostrando es Vieja, de 1890, incluida en exposiciones de la colección como El bien común.

Hay obra en el Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo Municipal de Valparaíso, el Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca, la Pinacoteca de la Universidad de Concepción y la Pinacoteca del Banco Central. La presencia en Concepción permite verla desde el Biobío sin salir del circuito de pinacotecas universitarias. En 1994, tesoros de esa pinacoteca se mostraron en Santiago, y el nombre de Castro figura en el mapa de esas colecciones.

Después de su muerte, la obra siguió circulando en panoramas de pintura chilena: maestros de la naturaleza muerta en 1978, pintores del mar en 1974, la muestra Desacatos de prácticas artísticas femeninas entre 1835 y 1938, organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes en 2017, y más recientemente historias de la colección del mismo museo. El recorrido confirma lo que la beca ya decía en 1901: Castro fue tratada como profesional en un sistema que apenas empezaba a abrirles la puerta a las mujeres.

Cómo leerla hoy

Conviene separar dos hechos que a veces se juntan. Castro es pionera y es pensionada. Lo primero la pone al lado de las Mira en los salones de la década de 1880. Lo segundo es específico: el Estado financió su estudio en el extranjero, y el museo la registra como la primera mujer en recibir esa pensión. El viaje de 1889 con Lira es anterior y tiene otro carácter, el de alumna destacada en una exposición universal.

Su lugar en la historia de las pintoras chilenas es el del inicio profesional. Las mujeres artistas chilenas que vinieron después, de Henriette Petit a Carmen Aldunate, trabajaron en un campo donde ya había precedentes de estudio, premio y viaje. La pintura que se hace ahora en Concepción sigue siendo óleo sobre tela, el mismo soporte de aquellas naturalezas muertas. Las obras de Marcela Pedrosa, impresionismo figurativo de fachadas y bosques del Biobío, están en pinturas.

Pintura hoy, desde Concepción

Marcela Pedrosa pinta óleo sobre tela e impresionismo figurativo en su taller del Biobío.